Leticia Feippe

semiosis ilimitada

Archive for the ‘Infantiles’ Category

¡Megafauna!

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September 6th, 2016 Posted 7:10 pm

Tras el éxito de Tukano y el libro de todas las historias, este año vuelven al Mapi lindas historias sobre la historia y prehistoria de Sudamérica.

¿Saben qué es una macrauquenia?  ¿Y un gliptodonte?  ¿Y saben que en Uruguay había bichos que medían más de seis metros?  ¿Y que había mastodontes?  ¿Y que nuestros antepasados los conocieron?

¿No?  ¿Sí?  ¿Les gustaría ver un montón de bichos gigantes en acción, compartiendo aventuras con dos niños de nuestro territorio?

Los invito a participar del taller “Por los mundos de Toto el Gliptodonte”, basado en “Un cuento de bichos grandes” (de Leticia Feippe).

Más info aquí.

Posted in Cuentos, Infantiles

Canción oficial de Tukano y el libro de todas las historias

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July 26th, 2014 Posted 4:58 pm

Letra: Leticia Feippe

Música e interpretación: Susana Bosch, Fernando Yáñez y Gustavo Ripa

El libro de todas las historias

Los lobos marinos

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March 2nd, 2012 Posted 11:46 am

(Posible versión de la narración oral ideada por Horacio Bernardo y Leticia Feippe en ocasión de contarle cosas importantes para la vida a mi sobrino Franco Feippe. Perteneciente al hipertexto El niño que metió la cabeza en el water y otras historias paraanormales)

Había una vez un niño que vivía en Castillos. Como todos los niños que vivían en Castillos iba a la escuela y, cada tanto, a la playa. Le gustaba la del Cabo Polonio porque se llegaba en camiones que se movían para todos lados. Pero no siempre podía ir porque tenía que pagar. Entonces muchas veces se llevaba una caña de pescar y conseguía aventón a cambio de un sargo, por ejemplo.
Sus padres detectaron que el niño era muy bueno para la pesca. Entonces le empezaron a pedir que fuera más seguido al Cabo. Y, como a él le gustaba mucho, no tenía problemas en hacerlo.
Cierto día a los padres se les ocurrió dejar de trabajar. ¿Para qué seguir haciéndolo si su hijo les traía pescado todos los días? Con la comida alcanzaba para vivir ya que en Castillos no había en qué gastar dinero. Bueno… Había un par de bares pero ellos no tomaban vino porque se los había prohibido el doctor y la Coca Cola preferían comprarla en el super. Entonces empezaron a quedarse en su casa mirando Intrusos y programas similares mientras el niño iba por el alimento.
Una tarde de invierno, el niño se puso triste. El mar no estaba amigable. No había buena pesca. Solo pudo pescar un pez y se le cayó del camión mientras regresaba. El pescado no había tocado el suelo cuando fue robado por una gaviota medio marmota.
Cuando el niño llegó a su casa con las manos vacías, sus padres se pusieron furiosos. Ya habían preparado todo para que el niño les cocinara el pescado y el niño había vuelto sin nada. Así que lo mandaron de nuevo al Cabo con la advertencia de que si no volvía con comida habría problemas. Volvieron al sillón y siguieron mirando un programa nuevo que se llamaba Bailando por un sueldo.
El niño sabía que ese día no habría pesca. Él era muy bueno pescando y si él no había podido pescar nadie más podría hacerlo. Preocupado, empezó a caminar por la playa.
Cerca del faro, se encontró con un lobo marino muerto y se puso triste. A él le gustaban mucho los lobos marinos. Había crecido escuchándolos y hasta los sabía imitar muy bien. Hacía “auauaúa” o como sea que se escribe la onomatopeya del lobo marino.
Entonces tuvo una idea. Sacó su cuchillo de pescador y le hizo un tajo al lobo. Después otro y otro, hasta que logró extraer de él filetes que parecían lomos de pescado.
Con eso y cruzando los dedos volvió a su casa. Se esmeró mucho esa noche. Hizo una salsa muy rica para que los padres no se dieran cuenta de lo que estaban comiendo.
A los padres les encantó la cena ese día. Y le dijeron:
–¿Viste cómo podías pescar? Queremos más. Mañana traenos el doble.
Y así lo hizo. Al día siguiente, les llevó ración doble de filetes de lobo marino encallado. Y los padres todos los días le pedían más y más. Tanto que comenzaron a comer ininterrumpidamente. Todo el día.
Engordaron mucho. Solo comían y miraban Intrusos. A veces hasta grababan los programas para verlos una y otra vez. Y comían tiritas de lobo marino con la mano, como si se tratara de papas fritas.
Engordaron tanto que un día se convirtieron en lobos marinos. El niño se preocupó pero siguió alimentándolos. Eran sus padres. Él los quería.
Al llegar la primavera hubo una inundación. El agua del mar llegó hasta Castillos y mucha gente se puso contenta porque la playa los había venido a visitar. Era una playa rara, tenía veredas en lugar de arena.
Cuando el agua llegó a la casa del niño, sus padres, ya convertidos en lobos marinos, se pusieron felices de llegar al mar (antes no podían hacerlo porque estaban muy gordos, poco ágiles y muy pendientes de Intrusos).
Chapotearon un poco en el agua y de repente se sintieron mal.
–-¡La tele! –gritaban–. ¡La Tele!
Entonces el niño se subió arriba del sofá que estaba flotando en el mar y desde allí les arrojó la tele.
–¡Acá tienen la tele! –dijo llenando los pulmones de aire y resoplando.
La tele se fue flotando y los padres del niño salieron nadando detrás de ella.
El niño se fue lejos pero en sentido contrario, saltando de un mueble flotante a otro. Decidió que quería vivir en un lugar más boscoso y viajar a la playa solo de vez en cuando.

Viaje en sobretodo (Teatro El Galpón)

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August 16th, 2011 Posted 7:49 pm

Viaje en sobretodo sigue en teatro El Galpón. Las escuelas que quieran ir pueden comunicarse con Extensión Cultural del teatro.

Salió mi novela Viaje en sobretodo

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July 22nd, 2011 Posted 2:05 am

¿Qué sucedería si dos hermanos fueran transportados a un futuro en el que no existen el agua ni los animales, en el que la gente no se cuestiona nada y en el que todo está regido por leyes ridículas? Viaje en sobretodoTapa cuenta la aventura de Ana y Martín durante este viaje.
Gracias a los sobretodos mágicos de su abuela, estos dos hermanos viajan en el tiempo pero no lo saben. Al llegar a destino, se encuentran con un mundo muy extraño que está gobernado por el señor Trasca, quien no solo es dueño de todo sino que además tiene planes muy malévolos. Ana y Martín buscarán respuestas en ese mundo raro e incomprensible. Con la ayuda de su abuela y de los personajes que irán conociendo, descubrirán que esas respuestas están más cerca de lo que parece.

Viaje en sobretodo surgió en el año 2003 como pieza para teatro para ser representada por un grupo de amigos en la entrega de premios de un concurso de pintura infantil fuera del circuito comercial. El grupo volvió a representarla en varias oportunidades entre 2003 y 2005 para hijos y nietos de sus compañeros de trabajo y también para más de mil niños de merenderos y centros educativos de contexto crítico. Muchos de estos niños nunca habían visto una obra de teatro.
En el 2011 la obra se estrenó en el Teatro El Galpón de Montevideo con elenco, dirección y equipo técnico de dicha institución.
La novela Viaje en sobretodo incorpora nuevos personajes a la historia. A partir de la interacción con ellos, Ana y Martín irán descubriendo cuál es el camino para vivir en un mundo mejor.

Ilustraciones de Lorena Lecchini Francia.
Edad sugerida: a partir de 9 años/ 116 páginas.

Encontralo en librerías o pedilo a viajeensobretodo@leticiafeippe.com

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