Leticia Feippe

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Sobre Perú 8 (9.1.2018)

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January 9th, 2018 Posted 8:06 pm

Algunas cosas más (a agregar a las ya contadas) que uno aprende al ir a Perú: que existen hoteles colgantes en la montaña y comercios que aceptan bitcoins, que la muña es como menta superpoderosa, que el aguaymanto es esa fruta-flor rara que una vez conocí en Uruguay. Que, más que nunca se puede verificar la frase que aparecía en Tukano y el libro de todas las historias: Si uno no sabe de dónde viene, no puede saber a dónde va.

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Sobre Perú 7 (9.1.2018)

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January 9th, 2018 Posted 8:05 pm

Lecturas de Ollantaytambo: la mujer que tomaba chicha en el cráneo de su marido y mucho más.

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Sobre Perú 6 (8.1.2018)

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January 9th, 2018 Posted 8:05 pm

La noche es bien noche en Ollantaytambo. Y la oscuridad hace que se escuche más fuerte el ruido del agua que corre por las acequias. Es díficil encontrar un restaurante abierto a las 10 y poco de la noche. Alguna pollería o algún pub para turistas. Los que están despiertos y afuera van a la iglesia donde están los disfraces, las bandas, la comida y la bebida. Algunos están desde temprano y se han quedado dormidos sentados, con la cabeza hacia abajo. Con la cabeza en la misma posición duermen algunos indígenas, en la calle, a pocas cuadras del centro, sentados, cubiertos con poncho y sombrero, al lado de algo (no sé si sus pertenencias o algo para vender de día) que está protegido de la lluvia con una lona impermeable.

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Sobre Perú 5 (8.1.2018)

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January 9th, 2018 Posted 8:03 pm

26221284_10215204467409213_1620119983298688773_oSalir de Cusco en bus es conocer el Cusco no turístico. Meterse en calles llenas de comercios y de niños que siguen de clase porque hubo huelga. Cuando el colectivo (una van que va hasta Ollantaytambo) empieza a subir la montaña, más allá de los 3399 msnm de Cusco, se ve que, al igual que en tantas ciudades de Latinoamérica, los pobres viven más cerca de las nubes. Casas a medio terminar, niños que juegan entre escombros o en lugares de compra y venta de metales, talleres. Desde ahí arriba, se ve Sacsayhuamán, lugar ceremonial de los incas, que queda un poco más arriba que el centro de Cusco. El colectivo sigue, sube y baja por el valle sagrado. La montaña y el valle son verdes. Llamas, ovejas, chanchos, terrazas, arado de bueyes. La van pasa por Chinchero, por Maras, donde algunos turistas bajan para conocer las salinas. Aparece el río. Es veloz, vivo. Sigue el verde de las montañas. Nubes y, en alguna que otra, algo de nieve. La van pasa por Urubamba y por casas al lado de la vía del tren.
En Ollantaytambo, la música suena por todas partes. Es el penúltimo día del festejo de Bajada de Reyes. Al ruido de los pájaros y al del agua de las acequias, se suma el de las bandas que marchan hacia la iglesia, con lluvia y todo. Algunos hablan quechua, otros español, muchos pasan de uno a otro intermitentemente. Una mujer pasa con un montón de maíz. En la puerta de la iglesia, un grupo de hombres con máscaras festeja con cerveza. Uno de ellos reta a otro porque se sacó la máscara, le dice que venga y que se la ponga. Un hombre destapa botellas de cerveza como si fueran de champagne y baña a todos los presentes, que se ríen. Los niños juegan disfrazados. La puerta de la iglesia está adornada con vegetales y juguetes.
Vienen los “mayordomos”, unos hombres a caballo. Llueve un montón pero no importa. Hay ponchos descartables talle único y algunos los usan. También hay techitos en las puertas de las casas de adobe.
Hay puestos de cerveza, de carne, de frutillada (una bebida a base de chicha y frutilla). Todo parece indicar que somos los únicos extranjeros. Nos preguntan si somos gringos, nos preguntan de dónde los visitamos, cómo son nuestros nombres. Sigue lloviendo. Desde la calle se ve cómo la gente de Ollantaytambo sigue acercándose a la fiesta y también se ve cómo bajan, allá arriba, chiquitos en la montaña, los turistas que subieron a las ruinas incas.

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Sobre Perú 4 (7.1.2018)

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January 9th, 2018 Posted 8:03 pm

Hoy aprendí de la papa más difícil de pelar. Terriblemente irregular, llena de ojos. Se la conoce como la papa que hace llorar a la nuera porque la candidata del hijo tenía que saber pelarla para ser considerada buena mujer por los suegros.

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Sobre Perú 3 (7.1.2018)

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January 9th, 2018 Posted 8:02 pm

No conté el regreso de Nasca. Lo que más me impresionó (y no pude sacarle fotos, por eso lo registro aquí) fue un cúmulo de cruces, muchas torcidas, un cementerio o similar, en pleno desierto. Se sumaba a las muchas minicapillas que homenajean muertos en accidentes de tránsito. Antes de regresar de Nasca fuimos a Islas Ballestas, en Paracas. La historia del guano, el geoglifo del candelabro (para mí y para muchos, un cactus San Pedro), medio millón de aves volando sobre tu cabeza, lobos marinos haciendo la digestión mirando al cielo. Imperdible. En el frío de Cusco se me peló la nariz por el sol que tomé en Paracas. De Cusco hablaré poco por ahora. El soroche es traicionero (cuesta recuperarse del mal de altura) y comí y bebí demasiado chocolate. Con coca, con aguaymanto, con pisco, con ají, con muña. Punto recomendable y gratis en Cusco: El Chocomuseo. Te invitan con té de cacao, granos de cacao, chocolate, mermelada con chocolate, licores varios. Te cuentan la historia, cómo se hace. Y salís de ahí con la idea de que todo el chocolate que probaste hasta ahora era un porquería. Otro museo recomendable es el Quechua, en el que participan estudiantes de arte, historiadores jóvenes, tejedoras en vivo. Te cuentan la historia de Cusco y también que, en la escuela, ahora se enseña quechua. Estos dos museos son gratis. Comprás lo que querés, si querés. Contrastan un poco con la meca del tour. Cusco es una meca del tour. Pero, punto para Cusco, ni el Mc Donald’s, ni el Starbucks, ni el KFC, ni las tiendas de ropa cara de baby alpaca, ni las agencias turísticas, ni los bancos y cajeros automáticos desentonan con la estética colonial. Nada de marquesinas, todo combina con todo. Tal vez, lo único que rompe con la estética sea la cantidad de gente del mundo. Somos muchos, caminamos sacando fotos, algunos de short, otros (como yo), abrigados, con poco oxígeno y frío, otros con ropa que se nota que compraron acá (japoneses o rubios de dos metros con ropa andina, por ejemplo). Nos maravillamos con cada historia, con las calles empedradas de casitas de barro, de tejas y puertas centenarias del Cusco. Ah, y aprendimos a saludar y agradecer en quechua.

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Sobre Perú 2 (31.12.2017)

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January 9th, 2018 Posted 8:00 pm

En Perú todavía es 31 y no es hora de cenar aún. Las calles están llenas de vendedores de bombachas amarillas y uvas.

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Sobre Perú 1

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January 9th, 2018 Posted 7:59 pm

25626471_10215069839443598_4219624847161694119_oSobre Perú. Me están llegando mensajes desde Montevideo. Dicen que hace calor. Siempre que pienso en fin de año y en el primer día del año siguiente, pienso en calor. En el remojo cual cocodrilo en una piscina estructural. Ahora estoy escribiendo desde el desierto y la sensación de calor es parecida. No es igual que el calor uruguayo. En el desierto la garganta se seca. Al principio pensás que te agarraste un resfrío o una infección respiratoria. Después de unos días, te das cuenta de que solo es la falta de costumbre, de que no estás habituado a estar en un lugar en el que no llueve. Ayer pasamos en auto tres puentes que cruzan ríos secos. A los costados de la ruta, carteles anuncian geoglifos, patrimonio, pollo, pavo, sandía, fundos.
Estamos en Nazca. Dejamos atrás otro lugar desértico: Ica. Ica tiene oasis (Huacachina). Allí los buggies hacen piruetas en la arena cargados de turistas, saliendo cada diez minutos. Ica. Aun así, con todo ese movimiento, el silencio del desierto impresiona. Dan ganas de quedarse media hora sentada en la duna pero el chofer del buggy te llama para hacer sandboard. Y te tirás y está buenísimo. Y comés arena y la garganta se sigue secando pero qué importa.
Antes de Ica estuvimos en Lima. Comimos el pavo navideño, vimos cómo se descubría al niño del nacimiento (el pesebre; el niño tapado con un pañuelo) al llegar las 12.
Lima es enorme. Conducir en Lima es casi un deporte extremo que requiere concentración y no intimidarse con el ruido constante de cada claxon. Casi siempre está nublado. En Uruguay diríamos “se viene el agua” pero en Lima el agua no se viene. Creo que, cuando llegue a Uruguay, eso me va a jugar en contra y voy a salir sin paraguas. Miraflores es verde, es flores y costa, es surfistas, parques, restaurantes a cual mejor que otro, pisco sour. Barranco es ver desde la calle casas con atriles de pintores, cunas Montessori, poetas. Ahí tiene apartamento Vargas Llosa. Del otro lado de la avenida, almacenes pequeños, la policía en alguna esquina. Cercado de Lima es debate sobre el indulto, conversaciones espontáneas en las plazas que nuclean a varias personas con y sin banderas de Perú, que hablan y argumentan sobre Fujimori y sobre PPK, que generan aplausos, gritos y pasiones.
El Callao es puerto, aeropuerto, montón de gente.
Me falta hablar de la parte humana. Lo haré. Da para un libro.
Escribo esto (que es más pasado y presente que futuro) porque no me sale mucho lo de desear feliz navidad y feliz año, porque no entiendo por qué hay que hablar de “próspero” o de que el próximo sea mejor (eso me da la idea de que el anterior no fue bueno). Mi familia siempre se rió de cómo yo indagaba sobre el pasado, sobre quién era mi tatarabuelo o sobre cómo se organizaban las casas antes, etc.. Es que creo que no hay feliz año sin saber quién uno fue antes. Por eso, cuento sobre mi pasado reciente, el de los últimos días, que, con calor similar al de Montevideo, me dejó cosas muy lindas para contar en el 2018.

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A propósito de productos culturales como la cumbia cheta, señora de las cuatro décadas, las novelas turcas o la autoayuda

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November 18th, 2016 Posted 3:38 am

Hace un buen tiempo que reparo en cosas tales como la crítica hacia la música o la literatura que es considerada comercial y, por añadidura, reprobable o a la que es considerada moralmente incorrecta. Me queda la duda de si me estoy refiriendo a un fenómeno que se da en Uruguay o si es algo mundial pero acá lo veo mucho. Sé que me ganaré muchas críticas de gente querida por esto pero yo defiendo a los intérpretes y creadores de esos productos. Básicamente, porque nadie está obligado a consumirlos, ni para padecerlos ni para disfrutarlos. Son todos opcionales. Paralelamente, considero que el efecto mainstream no solo comprende a estos productos. Hay mainstream en la academia, en la ciencia, en la literatura considerada “culta”, en cualquier grupo social. Ahora, el tema del momento es la novela turca Esposa joven. No la vi. Pero me llama mucho la atención que se critique su presencia en Uruguay. Creo que todo lo que sea ficción (literatura, telenovelas, canciones, cine, artes plásticas y la lista sigue) ni tiene la obligación de ser moralizante ni obliga a la gente a copiar nada. Hay muy buenas creaciones cuyos personajes son detestables. Hay películas y literatura sobre crímenes, sobre corrupción y eso no quiere decir que la gente actúe en base a lo que ve en la pantalla o a lo que lee. Hay personajes detestables y a la vez conmovedores. Hasta dibujitos animados maniqueos o dibujitos en los que la gente se pega o donde se promueven estereotipos. Hay canciones como Aserrín aserrán. Hay Caperucita. Hay Pulgarcito. Hay historias dolorosas por todos lados. ¿Si me parece que hay que proteger a los menores de los contenidos de los medios? Claro que sí. Para algo existe el horario de protección al menor y me parece bien que eso no solo refiera a los programas sino también a la publicidad. Leí que Esposa joven va a las 10 de la noche, por lo que la responsabilidad, si un niño la ve y si, además de verla, cree que lo que está viendo es un deber ser, no es de la tele sino de los responsables de ese niño. Creo que se sobredimensiona el poder de los medios y se subestima a la audiencia. En una época en la que la comunicación tiene lugar a través de tantos canales, no se puede decir que la tele sea obligatoria y vinculante, que sea el ejemplo a seguir y que, si algo que allí aparece contraviene las costumbres de un lugar, hay que prohibir ese algo. Nadie está obligado a mirar en la tele algo que no le gusta. Pero me da la sensación de que se va a mirar mucho la famosa novela, tal vez solo para tener de qué hablar. Aclaro que esta última frase tiene cero rigor científico. Es puro presentimiento.

Mapa literario de Montevideo

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September 19th, 2016 Posted 2:50 pm

MVD/TXT

Posted in Cuentos